El número 13 de ALTIPLANIA está dedicado al señorío Lupaca, que floreció entre los siglos XII y XV, así como a sus descendientes y a las poblaciones que hoy habitan los territorios que ocuparon: las actuales provincias de Chucuito, El Collao, Yunguyo y parte de Puno. Como en cada edición, incluimos además artículos sobre otros temas de interés.
El próximo número, el 14, continuará con el mismo eje temático y reunirá los trabajos ya recibidos que no pudieron incluirse por razones de espacio. Por supuesto, seguimos abiertos a nuevas colaboraciones y agrademos a los autores de los artículos que presentamos en este número.
Los Lupacas fueron uno de los pueblos más poderosos e influyentes del altiplano. Controlaron durante siglos la margen sur del Titicaca, alcanzaron presencia en la costa y su alianza con el imperio inca favoreció la expansión de éste hacia otras zonas del altiplano. En la época colonial, Chucuito, la célebre “Ciudad de las Cajas Reales”, administró tributos y diezmos mineros; parte de su territorio fue declarada encomienda real; y Juli se convirtió en un importante centro religioso y cultural, cuyo legado perdura en las danzas y la música de la región.
Los descendientes Lupacas participaron en las rebeliones de Túpac Amaru y Túpac Katari, y más tarde en las luchas por la independencia. Ya en la República, su estratégica ubicación frente al Titicaca y la cercanía con Bolivia impulsaron el comercio y la actividad agropecuaria. Más recientemente, la población de estas zonas ha sido protagonista de legítimas movilizaciones y protestas, como las registradas en 2022 y 2023.
Hoy, ese territorio enfrenta desafíos profundos: desnutrición persistente, baja rentabilidad agropecuaria, un turismo aún débil, deterioro ambiental y contaminación del lago y sus fuentes de agua. La migración rural masiva está afectando localidades y comunidades. A ello se suma el cambio climático, que agrava los problemas y amenaza la viabilidad de seguir habitando estas zonas, como ya ocurrió en otros momentos de la historia altiplánica.
Aunque ALTIPLANIA es una revista de información y opinión, aspiramos a que ambas contribuyan a la reflexión y a las acciones necesarias para impulsar el desarrollo de Puno.
