Al haberse convertido el litio en el metal del futuro, no cabe duda de que el anuncio del hallazgo de un importante yacimiento de litio a mediados del 2018 en la meseta de Macusani, Puno al Sur del Perú, por parte de la empresa Macusani Yellowcake, subsidiaria en aquel entonces de la junior canadiense Plateau Energy Metals y que hoy pertenece a otra empresa canadiense American Lithium, ha sido trascendental para Puno y el Perú. Desde aquel entonces, han puesto sus reflectores, y como no podía ser de otra manera, se ha escrito y hablado bastante sobre este descubrimiento, por ser el litio un elemento vital que cobra y cobrará mucha importancia en la transición hacia las energías renovables, especialmente en la electromovilidad.
La importancia del descubrimiento de este yacimiento se sustenta en el notable papel que ha comenzado a jugar el litio en la reciente transición a la energía verde, que está sustituyendo en la industria automotriz a los motores de combustión interna con los hidrocarburos (petróleo, gasolina y gas) como fuente de energía, por las baterías de litio que han dado nacimiento a los vehículos eléctricos. Que van reemplazando en todo el mundo a los que utilizan el petróleo y sus derivados. El litio es un metal liviano, que antes era utilizado sobre todo en cerámica, pintura y productos farmacéuticos, y hoy es uno de los metales más demandados del mundo y uno de los más importantes dentro del grupo de los minerales críticos.
Haciendo un poco de historia, la empresa Macusani Yellowcake ha venido explorando esta zona de Macusani por uranio desde el año 2007 y ha tenido que pasar un poco más de 10 años para anunciar que se ha encontrado mineral de litio en la zona de Falchani. La grata sorpresa ha sido de que se trata de un mineral de litio contenido en roca y de alta ley (contenido metálico), como los que existen en Australia, Estados Unidos y otros países. Con la diferencia de que ya no se trata de litio en salares o salmueras que son muy conocidos en Bolivia, Chile y Argentina que forman parte del Triángulo del Litio.
El litio en salmueras tiene un contenido promedio de 500 a 700 partes por millón (ppm) de litio. En este caso el mineral de litio de Falchani contiene entre 2,500 a 3,000 ppm (0.25 a 0.3 % de carbonato de litio Li2CO3), lo que convertiría a Macusani en uno de los distritos de litio más promisorios del mundo, aparte que abre la posibilidad de encontrar este tipo de depósitos en otros lugares del Perú. Desde un inicio la empresa ha anunciado la existencia de 4.71 millones de toneladas de carbonato de litio como recursos hasta la fecha, con posibilidades de aumentar el potencial con mayores inversiones en exploración en los 910 Km2 de concesiones que posee en esta zona.

Esto ha llamado la atención de la comunidad científica y tecnológica, generándose una gran inquietud por conocer y descubrir el manejo y tratamiento de las bondades de este nuevo recurso poco conocido en el Perú, lo que ha posibilitado la organización de varios encuentros técnicos y científicos tanto en Lima como en Puno, de parte del Colegio de Ingenieros del Perú, de las Universidades de Puno y Juliaca y de otras instituciones.
Se convocaron a expertos nacionales e internacionales para conocer más acerca del litio, experiencias y prácticas utilizadas en otros países productores de carbonato de litio, incluyendo lo relativo al tipo y calidad del mineral, procesos de producción, recuperación y enriquecimiento metalúrgico, proyección de costos de producción, comercialización de concentrados de carbonato e hidróxido de litio, cadena de valor energético del litio, variación de precios del litio según la oferta y la demanda.
También existe mucho interés en conocer sobre la economía del litio y cómo su aprovechamiento puede ayudar a impulsar el desarrollo de las comunidades, de la provincia y una región con muchas carencias donde se encuentra y al Perú al ofrecerle como país la posibilidad de avanzar en la cadena de valor. Es verdad que para ello se requiere mucho conocimiento y recursos. Nos pone a prueba nuestra capacidad científica y tecnológica en el Perú, nuestra gobernanza, nuestra infraestructura y de las políticas públicas del gobierno para atraer inversionistas. Si quisiéramos avanzar en la industrialización y fabricación de baterías de litio y su ensamblaje como producto final, necesitaríamos de otros elementos que no dispone el Perú como son el níquel, cobalto y grafito. Es decir, solo disponer de litio, no será posible llegar al final de la cadena de valor, que sería la fabricación de carros eléctricos.
Es importante precisar que este descubrimiento, excepcional de litio en roca volcánica, ofrece mayores facilidades de extracción con un sistema de minado convencional a cielo abierto. Asimismo, existen varios métodos de recuperación de litio. En el caso de Falchani, la empresa ha efectuado pruebas en Laboratorios de Australia la recuperación por el método de lixiviación y han logrado excelentes resultados, obteniendo carbonato de litio al 99.74 % de pureza. Al tratarse de un metal alcalino, los riesgos de contaminación serían mínimos. El costo de producción se estima en un promedio de US$ 4,000 la tonelada de carbonato de litio.
Hablando de la producción de litio, en 1995 se producía 9,500 toneladas, en 2022 llegó a 130,000 toneladas, debido al crecimiento en la fabricación de carros eléctricos. La empresa Albemarle, el mayor productor mundial de litio, prevé que la demanda mundial de litio supere a la oferta en 500.000 toneladas métricas en 2030. Diversas consultoras y otros productores tienen proyecciones ligeramente distintas, pero todos advierten de una escasez inminente. De otro lado, los productores de litio temen cada vez más que los retrasos en la concesión de permisos mineros, la escasez de personal y la inflación dificulten su capacidad de suministrar una cantidad suficiente del metal de las baterías para cumplir los exigentes plazos de electrificación automovilística del mundo.
A principios de los 90 el uso de baterías de litio era el 6% de la demanda del metal, hoy bordea el 80 % que se destina para las baterías de automóviles y dispositivos electrónicos. Sabemos que cada teléfono inteligente requiere entre dos y tres gramos de litio, un auto eléctrico requiere de 45 Kg. y un bus eléctrico casi 240 Kg, entonces se genera un salto extraordinario en la demanda del metal.
Respecto a los precios, en el 2015 el litio se cotizaba en US$ 5,800 por tonelada en promedio, en el 2017 dio un enorme salto cotizándose en US$ 12,500, y en julio del 2018, su precio seguía en ascenso, llegando a más de US$ 14,000, pero con el incremento de la oferta y otros factores, el precio se estabilizó en los US$ 12,000 por buen tiempo, desde 2021 hubo un escalamiento en los precios y la cotización del carbonato de litio llegó a los US$ 74,000. Sin embargo, hoy ha descendido hasta el rango de los US$ 44,000 la tonelada. Consumidores y productores siguen con especial atención la evolución que va teniendo este metal estratégico.
Actualizando la situación en que se encuentra el proyecto Falchani, como mencionamos líneas arriba, inicialmente la empresa anunció 4,71 millones de toneladas de carbonato de litio equivalente como recursos, en el mes de Julio del año pasado, presentaron su Declaración de Impacto Ambiental (DIA) con el objetivo de ampliar los recursos hacia el oeste del yacimiento, específicamente en la comunidad de Quelcaya, donde exploraciones superficiales han arrojado muestras con existencia de litio.

Recientemente han recibido la autorización del DIA (la primera de tres permisos solicitados) para continuar con los trabajos de perforación que permitan ampliar los recursos de litio en Quelcaya, comunidad aledaña a Chacaconisa, donde se ubica el proyecto Falchani. Los próximos pasos serán, presentar el Estudio de Impacto Ambiental semi detallado (EIA-sd) al Ministerio de Energía y Minas. Este permiso habilitaría a Macusani Yellowcake iniciar los trabajos de perforación para convertir los recursos en reservas (volumen de mineral económicamente explotable). De no mediar inconvenientes, la empresa estima presentar su Estudio de Impacto Ambiental (EIA) a fines de 2024 y la aprobación estaría para mediados de 2026, para continuar con el proceso y dar inicio de construcción del proyecto Falchani. Las operaciones de producción se iniciarían a mediados del 2027. El costo estimado de construcción oscilaría entre US$ 700 a 800 millones, siempre según información disponible de la empresa.
El yacimiento mineral de litio de Falchani, además contiene potasa, mineral valioso que se utiliza para fabricar fertilizantes potásicos, si bien no es de alto precio, podría cubrir la demanda del mercado nacional y hasta se podría exportar dependiendo de los volúmenes existentes. Otro dato importante, el mineral de litio también contiene como subproductos al cesio y rubidio, estos últimos están considerados como tierras raras, que tienen alto valor y mucha aplicación en los productos de alta tecnología.
El apoyo del gobierno nacional, los gobiernos locales y regionales serán muy importantes para lograr avanzar en este auspicioso proyecto. Con la experiencia de los últimos acontecimientos con los proyectos mineros en el Perú, es indudable que el permiso social resulta una condición sine que non para hacer realidad este sueño de ser una potencia mundial en la producción de carbonato de litio y su posterior avance en la cadena de valor.
ROMULO MUCHO. Ex presidente del Instituto de Ingenieros de Minas, ex presidente de INGEMMET y ex viceministro de Minas